LA POESÍA

La poesía es una buena cosa,
nada se le puede objetar.
A poco que haga
se lleva la tristeza del triste
y con sutileza saca del argumento conclusión.
Cuánta mirada ha trastocado, de horrenda, en bella.
Cuánto ardor ha sofocado
en el corazón ardiente del enamorado.
Cuánta clemencia ha encendido
en el corazón arisco y duro.
A cuánto poeta olvidado,
con las puertas cerradas al consuelo,
le acercó su lengua el rey coronado.
Enseñad, pues, a vuestros hijos
la medicina que cura la vida.

IBN RASIQ

Dicen que no hablan las plantas, .....

Dicen que no hablan las plantas, ni las fuentes, ni los pájaros,
ni el onda con sus rumores, ni con su brillo los astros.
Lo dicen; pero no es cierto, pues siempre, cuando yo paso,
de mí murmuran y exclaman: -Ahí va la loca, soñando
con la eterna primavera de la vida y de los campos,
y ya bien pronto, bien pronto, tendrá los cabellos canos,
y ve temblando, aterida, que cubre la escarcha el prado.
-Hay canas en mi cabeza; hay en los prados escarcha;
mas yo prosigo soñando, pobre, incurable sonámbula,
con la eterna primavera de la vida que se apaga
y la perenne frescura de los campos y las almas,
aunque los unos se agostan y aunque las otras se abrasan.
¡Astros y fuentes y flores!, no murmuréis de mis sueños;
sin ellos, ¿cómo admiraros ni cómo vivir sin ellos?

Rosalía de Castro

Andalucía

Con nostalgia salgo de tí Andalucía.
Los olivares me acompañan,
las nubes sienten mi pena,
se han vuelto grises.
Unas lágrimas, al cruzar Despeñaperros,
empañan los cristales.