MUERTE AMARILLA

Aquí, la muerte es amarilla como el sabor del pan.
Yo la he visto rondar los braseros donde hierbas antiguas ahuyentan el miedo. 
Y he escuchado su grito de nieve entre los tallos tiernos de las enredaderas.
Nunca bastaron las lenguas de aceite para alejar el frío de las habitaciones.
Jamás fue suficiente la vigilia del fuego, ni la zozobra de las bestias en las cuadras hinchadas por el heno.
La muerte llegó siempre con helada añoranza y, al amanecer, en el asombro de los perros podía recordársela. 

Fragmento de "Memoria de la nieve", de Julio Llamazares.

ROJO

Rojo es el vino sobre los brezos, derramado en la tarde por los arrieros sin nombre. 
Rojo es el silencio de los bardos errantes y el color de las túnicas de los viejos guerreros.
No me preguntes. ¡Ah, no me preguntes!
También tu cuerpo es rojo en las dunas del tiempo.
También tu cuerpo es rojo -como vino o deseo- cuando, sobre los brezos, te derramas y extiendes y gritas dulcemente.

Fragmento del libro "Memoria de la Nieve" de Julio Llamazares.

LA NIEVE Y EL SILENCIO

Todo lo aprendí de quien nunca fue amado: la nieve y el silencio y el grito de los bosques cuando muere el verano. 
O aquella canción celta de Kerstin que cantaba:
¿Quién puede navegar sin velas?
¿Quién puede remar sin remos?
¿Quién puede despedirse de su amor sin llorar?
Pero ahora ya la nieve sustenta mi memoria. Y el silencio se espesa tras los bosques doloridos y profundos del invierno.
Por eso puedo navegar sin velas. 
Por eso puedo remar sin remos. 
Por eso puedo despedirme de mi amor sin llorar. 

Fragmento del libro "Memoria de la nieve" de Julio Llamazares.

AVELLANAS Y SILENCIO

De nuevo llega el mes de las avellanas y el silencio.
Otra vez se alargan las sombras de las torres, la plenitud azul del huerto familiar.
Y en la noche se escucha el grito desolado de las frutas silvestres.
Sé muy bien que este es el mes de la desesperanza. 
Sé muy bien que, tras los mimbres lánguidos del río, acecha un animal de nieve.
Pero era en este mes cuando buscábamos orégano y genciana, flores moradas para aliviar las piernas abrasadas de las madres.
Y recibo el recuerdo como una lenta lluvia de avellanas y silencio. 

Fragmento del libro "Memoria de la nieve", de Julio Llamazares. 

EL RACISMO

"El racismo no sólo implica la exclusión de una raza por otra. Se presupone siempre que la exclusión se ejerce con fines de dominación"

 Frase de "Steve Biko"

PRADOS GRISES

En estos prados grises, de avellanos sagrados y lunas pedernales, más de una vez alzamos nuestras tiendas y brindamos con malta de pastores.
Es extraño encontrarme ahora aquí, por breve tiempo junto a los proscritos.
Lejos escucho las voces laborables, el bramido animal de una antigua excursión de montería:
luna obsequiosa con quien nunca la ha amado.
Luna obsequiosa, pedernal y malta. Extraño estoy bajo tu rama helada.
Por breve tiempo junto a los proscritos.

fragmento de "Memoria de la nieve", de Julio Llamazares 

CAMINO HACIA EL NORTE

Hace mucho tiempo que camino hacia el norte, entre zarzas quemadas y pájaros de nieve.
Hace ya mucho tiempo que camino hacia el norte como un viajero gris perdido entre la niebla.
Una verdad cifrada dejé atrás: el humo denso y obsequioso de los brezos y la alegría de mis padres en el anochecer.
En el camino del norte, sin embargo, solo mendigos locos me acompañan.
Duermo bajo sus capas en las noches de invierno.
Les digo este relato para ahuyentar el frío.  

Fragmento de "Memoria de la nieve" de Julio Llamazares. 

FRASE DE BEN OKRI

Ninguno de nosotros deseaba nacer. Nos disgustaban los rigores de la existencia, los anhelos insatisfechos, las injusticias consagradas del mundo, los laberintos del amor, la ignorancia de los padres, el hecho de morir y la asombrosa indiferencia de los vivos en medio de la sencilla belleza del universo. Teníamos la dureza de corazón de los seres humanos, pues todos nacen ciegos y pocos llegan a aprender a ver. 

Ben Okri en su libro "El camino hambriento"

PAÍS DE LAS ABEJAS

País de las abejas, donde derrama el sol su sangre por lánguidas riberas.
País de las abejas, más allá del lugar que brota en avellanos y en círculos de barro. 
Un dolor atraviesa tus campos amarillos: espiral de la muerte, memoria de la nieve, remansada quietud de los helados estanques del invierno. 
Bajo la bóveda perfecta de la tarde, arden sustancias indestructibles, bosques y animales, interminablemente. 
Es el sonido blanco de los avellanos, la belleza crecida de la desposesión.
Y el silencio extendido como sangre sobre las lánguidas riberas del país de las abejas.  

 Fragmento del libro "Memoria de la Nieve" de Julio Llamazares.