EDUCAR


Educar es lo mismo
 que poner motor a una barca…  
hay que medir, pesar, equilibrar…  
… y poner todo en marcha.  
Para eso,  
uno tiene que llevar en el alma
un poco de marino…
un poco de pirata…  
un poco de poeta…
y un kilo y medio de paciencia  
concentrada.
Pero es consolador soñar
mientras uno trabaja,
que ese barco, ese niño
irá muy lejos por el agua.  
Soñar que ese navío  
llevará nuestra carga de palabras
hacia puertos distantes,
hacia islas lejanas.
Soñar que cuando un día  
esté durmiendo nuestra propia barca,  
en barcos nuevos seguirá
nuestra bandera
enarbolada.
      Poema de Gabriel Celaya


POEMA 15

           
ME gustas cuando callas porque estás como ausente,
y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca.
Parece que los ojos se te hubieran volado
y parece que un beso te cerrara la boca.
Como todas las cosas están llenas de mi alma
emerges de las cosas, llena del alma mía.
Mariposa de sueño, te pareces a mi alma,
y te pareces a la palabra melancolía.
Me gustas cuando callas y estás como distante.
Y estás como quejándote, mariposa en arrullo.
Y me oyes desde lejos, y mi voz no te alcanza:
déjame que me calle con el silencio tuyo.
Déjame que te hable también con tu silencio
claro como una lámpara, simple como un anillo.
Eres como la noche, callada y constelada.
Tu silencio es de estrella, tan lejano y sencillo.
Me gustas cuando callas porque estás como ausente.
Distante y dolorosa como si hubieras muerto.
Una palabra entonces, una sonrisa bastan.
Y estoy alegre, alegre de que no sea cierto.

Poema de Pablo Neruda, el número 15, lo dedico al año que empieza,  2015.

NADA

Estoy en blanco,
estoy seca,
las palabras no vienen,
las llamo,
las deseo, pero nada.
Nada, no hay nada.
Sólo la pantalla en blanco frente a mí.