SABIAS PALABRAS
La riqueza que a un hombre le corresponde, ganada con justicia y honradamente, es siempre duradera; mas si un hombre con ánimo codicioso, la adquiere injustamente y de manera inoportuna, ya mediante juramento violando la justicia, en seguida parece obtener una ganancia, pero al final resulta una desgracia.
Palabras de Teognis de Megara, poeta lírico griego del siglo VI a.C.
JUEGO ACTUAL
La cena se enfriaba en la mesa mientras mis padres, discutiendo, decidían mi futuro. Mi madre quería que siguiera viviendo a su lado. Mi padre me había buscado una nueva familia junto a él. Yo, sentado en el sofá, seguía jugando con mi máquina de marcianitos, apretando con rabia los dos botones para ver quién ganaba.
A LEER
Fragmento de: CREMATORIO
Rafael Chirbes
Os recomiendo su lectura.
HOY , PAZ
(Narihira)
Siempre supe que un día
tomarían este camino,
pero ayer
no sabía que el día sería hoy.
EN LA MONTAÑA
(Hitomaro)
En otoño, en la montaña,
las hojas de colores caen.
Devolverlas al árbol
sería tan difícil como volver a verte.
AÑORANZA
Ahora los vas a llevar a tu casa. Son parte de tu vida.
Me he quedado con Siber y la dejo encima de tu cama.
El Mar
Azul infinito de diferentes tonos.
Azul profundo, de color de océano.
Azul gris, de tarde plomiza.
Azul espejo, de playa dorada.
Azul verde, reflejo de esperanza.
Azul, azul, azul…
No hacía falta tanto
No funcionó. Lo intenté con todas mis fuerzas, pero no funcionó. Compré tornillos y tuercas. Llaves inglesas de todas las medidas. Sierras, martillos, destornilladores, taladradora, y hasta una caja de herramientas para tenerlo todo muy ordenado. Pero, olvidé comprar un tubo de pegamento, para recomponer nuestro cariño. Y a la semana siguiente, se marchó con el chapuzas del vecino.
DIAGNÓSTICO CON RECETA
No tiene remedio. Se le caerá el pelo. Perderá la vista. Dejará de oir. Desaparecerán sus dientes. No le servirán sus brazos. Su espalda se doblará. Las piernas no darán un paso y los pies irán arrastrándose por los suelos. Todo esto si antes no se muere. Pero hasta entonces, le aconsejo disfrute de la vida.
Carpe diem
En el goce de la juventud me deleito,
pues una vez se extinga mi aliento bajo tierra,
sin voz, como la roca, largo tiempo yaceré;
atrás dejaré la amada luz del sol,
y aun siendo valeroso, nada ya contemplarán mis ojos.
Teognis de Megara (Θέογνις ὁ Μεγαρεύς)