Galileo descubrió y publicó, que la tierra no era el centro del universo. A muchos, que la tierra dejara de ser el centro del universo les causó un hondo malestar. Este reto a la autoridad exigía un cambio en la concepción filosófica del universo.
Los críticos de Galileo censuraron su nueva teoría como un destronamiento del hombre. Y después de la destrucción de las esferas celestiales vino la destrucción de Galileo. En 1633 fue juzgado por la Inquisición de la Iglesia católica, su espíritu fue quebrado en una mazmorra y se le obligó a garabatear su firma en una retractación de su obra que regresaba a un universo centrado en la Tierra.
Es evidente que no todo el mundo aprecia que se dé un cambio radical a su visión del mundo.
No es de extrañar que sus contemporáneos no desearan que todo esto desapareciera y ofrecieran toda la resistencia posible a una doctrina que en sus conversos autorizaba y exigía una libertad de opinión y una grandeza de pensamiento desconocidas hasta entonces, y con las que no se había soñado jamás.
Nota: El año que murió Galileo (1642), nació Isaac Newton, quien completó la obra de Galileo anotando las ecuaciones que describen las órbitas planetarias alrededor del sol.
Del libro "Incógnito" de David Eagleman