A
todos los niños les hacen obsequios sus padres. Muchas veces hemos
oído decir: mi padre me hizo el regalo de ser….. una gran lectora,
una escritora, una mujer libre, una mujer comprometida, una mujer
honrada, una mujer valiente. Pero además, a mí también me regalaba
zapatos que él mismo hacía con sus manos. Los primeros fueron unas
pequeñas “merceditas” blancas, para unos pies que todavía no
sabían andar.
Cuando me hizo los siguientes, empezaba a dar los primeros pasos y agarrada de su mano caminé por la vida mucho tiempo.
Cuando me hizo los siguientes, empezaba a dar los primeros pasos y agarrada de su mano caminé por la vida mucho tiempo.