sobre la historia

La historia es una de las técnicas que se transmiten de nación a nación, de pueblo a pueblo; que en pos de ella van los estudiosos hasta países remotos, siendo esta ciencia anhelada aun por el vulgo y la gente ociosa; compiten en su campo reyes y principales, y es asimilada al propio tiempo por los instruidos como por los ignorantes.

Ibn Khaldün

YO

Hubo un tiempo en que siempre era Yo. No había nadie más. Yo era feliz viviendo sola. Todo lo que Yo necesitaba estaba allí. Y a Yo le gustaba el lugar.

Pero entonces llegó Tú y quiso que Yo hiciera lo mismo que él. Hasta le cambió el nombre: la llamó Nosotros.

Nosotros. Yo desconocía esa palabra. Era muy larga y no le gustaba nada. Un día Yo, le regaló a Tú una fruta y mientras la engullía le sonreía agradecido. Yo también sonreía al mirar a Tú. Aún no había terminado de saborearla cuando llegaron ellos y se lo llevaron. Yo siguió sonriendo mientras miraba el árbol. Sólo Yo sabía su secreto.

DÍA INTERNACIONAL DE LA INFANCIA

 Ir a la escuela cuando lo único que ves en el cielo no son nubes sino aviones que no paran de bombardear tu ciudad no debe ser fácil. Tampoco debe ser quedar con tu grupo de clase para ir al colegio y estar todos los días haciendo recuento por si hay alguna baja. Ni que, de camino, te topes con el ejército o la policía y decidan si ese día puedes ir a clase mientras te cachean o, incluso, te pegan o te violan.

Fragmento de la carta de
Esteban Beltrán
Director de Amnistía Internacional-Sección Española

AVERROES

Frases de Averroes, 

Filósofo hispanoárabe del siglo XII

- Todas las religiones son obras humanas y, en el fondo, equivalentes; se elige entre ellas por razones de conveniencia personal o de circunstancias.


-Es hermoso lo que conviene a la inteligencia y es feo lo que la repugna.  No es posible que Dios nos haya dado inteligencia y leyes que nos opongan a ella.


- Cuatro cosas no pueden ser escondidas durante largo tiempo: la ciencia, la estupidez, la riqueza y la pobreza.

PELO DE PERRO

 "Para Ruper"

El perro se ha ido. Lo echamos de menos. Cuando suena el timbre, nadie ladra. Cuando volvemos tarde a casa, no hay nadie esperándonos. Seguimos encontrándonos pelos blancos aquí y allí por toda la casa y en nuestra ropa. Los recogemos. Deberíamos tirarlos. Pero es lo único que nos queda de él. No los tiramos. Tenemos la esperanza de que si recogemos suficiente pelo, seremos capaces de recomponer al perro. 
  

 Cuento de Lydia Davis

LA PRIMERA

      Nací dos meses después que tú en el mismo edificio. Tú en el piso principal, yo en la portería. Eso hizo que siempre fuera tu sombra. Si te oía llorar, lloraba. Si te oía jugar, quería reír contigo. Las dos éramos la hija segunda, pero tú fuiste la deseada, yo, la repetida. Para ti el gorrito rosa, para mí el azul que gritaba a todos los que se asomaban a mi carrito, a quién esperaban en casa. Las dos con abrigo blanco.
     Fui la primera en andar, mientras daba los primeros pasos tú mirabas sentada mis equilibrios, pero a los pocos meses ahí estaba la lesión en mi cadera. Y fuiste tú la que más corría.
      De la mano entramos en el aula: batas iguales, lazo en la cabeza, compañeras de pupitre. Sin embargo, tú destacaste enseguida entre todas las niñas por lo rápido que aprendías. A mí apenas me daba tiempo de entender lo que explicaba la profesora, eras tú la que me ayudaba con los deberes.
      Crecimos amigas, juegos, complicidad, secretos, hasta que te fuiste a vivir a la ciudad. Te marchaste a estudiar en la universidad. Yo conseguí un trabajo en el pueblo y aquí me encontrabas cada vez que volvías a casa de tus padres.
     Nos vimos poco a partir de que te convertiste en una importante ejecutiva de una multinacional porque estabas muy ocupada. Tu madre no dejaba de repetirlo.
      Ni tú con tu vida de éxitos, ni yo con mi vida entre sombras, teníamos pareja. En eso las dos éramos iguales.
      Viniste a verme al enterarte de que estaba en el hospital. Me contaste todos tus proyectos y yo también te expliqué mis planes para cuando saliera de la clínica.
      Ahora estamos otra vez juntas, mirándonos, cada una a un lado del cristal. Yo con los ojos cerrados, tú llorosos. Tú siempre espléndida luciendo un elegante abrigo de paño negro. Yo discreta, dentro de un saco blanco. Tú viva. Yo muerta. Esta vez si he sido la primera. 


de mi libro "Relatos negros" 

DE FEMINISTAS....

Si hacemos algo una y otra vez, acaba siendo normal. Si vemos la misma cosa una y otra vez, acaba siendo normal. Si sólo vemos hombres presidiendo empresas, empezará a parecernos "natural" que sólo haya hombres presidiendo empresas. 

La persona más cualificada para ser líder ya no es la persona con más fuerza física. Es la más inteligente, la que tiene más conocimientos, la más creativa o la más innovadora. 

La situación actual en materia de género es muy injusta. Pero tengo esperanza, porque creo firmemente en la capacidad de los seres humanos para reformularse en sí mismos para mejor. 

El género importa en el mundo entero. Pido un mundo más justo. Un mundo de hombres y mujeres más felices y más honestos consigo mismo. Y esta es la forma de empezar: Debemos educar a nuestras hijas de otra forma. Y también a nuestros hijos.

¿Por qué el éxito de una mujer ha de ser una amenaza para el hombre?
"Feminista: persona que cree en la igualdad social, política y económica de los sexos"

Reflexiones junto con Chimamanda Ngozi Adichie

ANA MARÍA NAVALES, poetisa aragonesa

ANTES DE ESCRIBIR UN POEMA
Antes de escribir el poema,
con el lápiz en la mano
y el silencio hecho palabra,
me pregunto a quién demonios
interesa si este mar
ya no es azul ni si mi vida
de hoy es la que antes era.
Y si es lamento
o violín lo que suena
ahora en mi casa.
O a quién irán estos versos
y quién se aventurará conmigo
buscando esa luz inútil
que conduzca a una salida.
Éste es un viaje
sin más brújula que el viento
ni más compañía
que este miedo y esta noche.


Ana María Navales, de su libro “Contra las palabras”