DESPEDIDAS



«Las despedidas son siempre las mismas en cualquier lugar. Ahí estaban los que partían y también los que se quedaban. Ya fueran despedidas tristes (de todos modos, siempre son tristes) o alegres, como ocurría cada vez más a menudo, o lentas o breves, no dejaban de ser despedidas»

Ken Bugul en su obra «El baobab Loco», de laColección de Literatura Casa áfrica


EL HAMBRE Y LOS DERECHOS

    En esos años - fines del XIX, principios del XX- se fue acabando el hambre habitual, cotidiana en los países ricos porque pasaron a ser el centro de un sistema mundial, o sea: dejaron de depender de sus tierras, sus climas, sus campesinos, sus cosechas. Porque crearon un orden global en el que la comida no se produce; se compra. Y el resto del mundo tuvo que adaptarse.
     Mientras tanto, el hambre no era sólo un sufrimiento común, una consigna, una prenda de unión; también podía ser la forma extrema de un reclamo. Dicen que la huelga de hambre reapareció en Occidente a principios del siglo XX. Mujeres ingleses pedían su derecho a votar, y lo pedían con cierta violencia; la sociedad se escandalizaba ante mujeres que se peleaban con la policía. Leído desde ahora, suena tan extraño que mujeres debieran luchar tanto por imponer un derecho que nadie discutiría en estos días: son las trampas de -las lecturas de- la historia. Otra demostración de que todo cambia, de que lo que ahora nos parece natural no lo fue ayer, no lo será mañana.  

fragmento del libro "El Hambre" de Martín Caparrós. pag. 236

HOGAR de WARSAN SHIRE

 
Nadie abandona su hogar a menos que
el hogar sea la boca de un tiburón
sólo corres hacia la frontera
cuando ves a toda la ciudad corriendo también

tus vecinos corriendo más rápido que tú
aliento sanguinolento en sus gargantas
el chico con el que fuiste a la escuela
el que te besó tontamente tras la antigua fábrica de latas
está sosteniendo un arma más grande que su cuerpo
sólo abandonas tu hogar
cuando el hogar no te permite quedarte.

nadie abandona su hogar a menos que el hogar te persiga
fuego bajo los pies
sangre caliente en tu vientre
no es algo que hayas pensado hacer
hasta que el filo gastado amenaza
tu cuello
y aun entonces cargaste el himno bajo
tu aliento
sólo rasgando tu pasaporte en unos baños de aeropuerto
sollozando con cada bocado de papel
te queda claro que no podrías regresar.

tienes que entender,
que nadie pone a sus hijos en un barco
a menos que el agua sea más segura que la tierra
nadie quema las palmas de sus manos
bajo trenes
debajo de carrocerías
nadie pasa días y noches en el estómago de un camión
alimentándose de periódicos a menos que las millas recorridas
signifiquen algo más que el trayecto.
nadie se arrastra bajo vallas
nadie quiere ser golpeado
escupido
nadie escoge campos de refugiados
o registros al desnudo donde tu cuerpo
se queda dolorido
o la prisión,
porque la prisión es más segura
que una ciudad de fuego
y un guarda de la prisión
en la noche
es mejor que un camión repleto
de hombres que se parecen a tu padre
nadie puede soportarlo
nadie puede digerirlo
ninguna piel sería lo suficientemente dura

el
váyanse a casa negros
refugiados
sucios inmigrantes
solicitantes de asilo
dejando secos nuestros países
negratas con sus manos mendigas
huelen raro
salvajes
arruinaron sus países y ahora quieren
arruinar el nuestro
cómo hacen las palabras
las miradas sucias
ruedan sobre tus espaldas
quizás porque el golpe es más suave
que un miembro cortado

o las palabras son más tiernas
que los catorce hombres entre
tus piernas
o los insultos son más fáciles
de tragar
que el escombro
que el hueso
que el cuerpo de tu hijo
en pedazos.
quiero ir a mi hogar,
pero mi hogar es la boca de un tiburón
hogar es el cañón de la pistola
y nadie abandonaría su hogar
a menos que el hogar te persiguiese hasta la orilla
a menos que el hogar te diga
que aceleres tus piernas
dejes tu ropa atrás
te arrastres por el desierto
atravieses los océanos
te ahogues
te salves
estés hambriento
mendigues
olvida el orgullo
tu supervivencia es más importante

nadie abandona el hogar hasta que el hogar es una voz sudorosa en tu oído
diciendo –
ve,
corre lejos de mí ahora
no sé en qué me he convertido
pero sé que cualquier lugar
es más seguro que aquí.

 "Warsan Shire"