Rojo es el vino sobre los brezos, derramado en la tarde por los arrieros sin nombre.
Rojo es el silencio de los bardos errantes y el color de las túnicas de los viejos guerreros.
No me preguntes. ¡Ah, no me preguntes!
También tu cuerpo es rojo en las dunas del tiempo.
También tu cuerpo es rojo -como vino o deseo- cuando, sobre los brezos, te derramas y extiendes y gritas dulcemente.
Fragmento del libro "Memoria de la Nieve" de Julio Llamazares.
No hay comentarios:
Publicar un comentario