Maternidad

Por fin has nacido, qué pequeñita eres, llorona, vivaz, rosada. He tenido que hacer un gran esfuerzo para que salieras, pero ha merecido la pena ver como me miran tus ojos. Coger tus manos y peinar tu pelo oscuro. Tus deditos largos se agarran al aire, a la vida. Mi niña, eres preciosa, no cambies.

No hay comentarios:

Publicar un comentario