Un mes de agosto de 1945, miles de personas quedaron fulminadas por una luz que desintegró sus cuerpos, sus almas, sus vidas... Un fuego abrasador bajó del cielo y borró su rastro. La única imagen que nos queda de ellos, es una enorme seta de humo incandescente que se eleva al cielo. ¿nos esperarán allí?
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