A MI PADRE

Hoy es domingo. Ayer fue jueves.
Y los tilos lloraron al enterarse de tu ausencia porque no te habían cobijado con su sombra. Eras el diario caminante del paseo. Pero las losas nuevas no estrenaron el golpeteo de tu bastón. Ahora sólo oyen el chirriar de las ruedas del tranvía. Vuestra presencia sólo es un recuerdo entre los árboles de la plaza. Los bancos están ocupados por caras distintas. Se acabaron los silencios compartidos entre hermanos. Las sonrisas, cuando me veías llegar. Ahora sólo hay recuerdos.
Hoy es domingo. Ayer fue jueves y tú te quedaste dormido.

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