SEÑOR CORPORACIÓN

   Ocurrió en Washington, en 1886.
   Las empresas gigantes conquistaron los mismos derechos legales que los ciudadanos vulgares y silvestres.
   La suprema Corte de Justicia anuló más de doscientas leyes que regulaban y limitaban la actividad empresarial, y al mismo tiempo extendió los derechos humanos a las corporaciones privadas. La ley reconoció a las grandes empresas los mismos derechos de las personas, como si ellas también respiraran: derecho a la vida, a la libre expresión, a la privacidad....
   A principios del siglo veintiuno, así sigue siendo. 

Eduardo Galeano, de su libro "Espejos"

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