VENTANA SOBRE UNA MUJER

    Nadie podrá matar aquel tiempo, nadie nunca podrá: ni siquiera nosotros. Digo: mientras estés, donde estés, o mientras esté yo. 
    Dice el almanaque que aquel tiempo, aquel tiempito, ya no es; pero esta noche mi cuerpo desnudo te está transpirando. 

Eduardo Galeano, de su libro "Mujeres"

No hay comentarios:

Publicar un comentario