Mira cómo esa negra
roca ha sido amarrada a mi pecho
con las cadenas del arrogante destino,
con las cadenas del absurdo tiempo.
Mira cómo aplasta
mis frutos y mis flores,
me esculpe con el tiempo
y me destruye con la vida.
¡Déjame! No podemos vencerla.
Las cadenas de mi prisión no se romperán.
Permaneceré en soledad
mientras el destino sea mi prisión.
Déjame
permanecer así:
sin luz,
futuro
ni esperanza.
La roca negra no tiene escapatoria
ni refugio.
Fragmento del poema "La roca" de Fadwa Tuqan, poeta palestina, pertenece al poemario: "La encontré" (1957)
No hay comentarios:
Publicar un comentario