Yo a la 1 hora, 20’


Quiero escribir. Ya sé que es tarde. Que debería estar acostada porque mañana tengo que trabajar. Pero necesito escribir. Hoy no voy a contar nada de la situación del país, sino de mí. Estoy sentada frente al ordenador, sola. Por la ventana abierta entra una ligera corriente de aire que refresca el ambiente. La calle está en silencio, sólo de cuando en cuando pasa un coche. La mayor parte de las ventanas de la casa de enfrente permanecen a oscuras. Los vecinos ya se han ido a dormir. También mi gato duerme tranquilo sobre su almohadón. Siento envidia. En mi cabeza bullen mil ideas que luego no sé expresar con palabras. Mil sentimientos que ni yo misma entiendo. Ahora, oigo voces de jóvenes que pasan por la calle, se ríen, hablan en voz alta. Vuelvo a sentir envidia. No tengo ganas de reír, más bien tengo un nudo en la garganta. Me rodean mis fantasmas. También a ellos los envidio. Necesito paz.

No hay comentarios:

Publicar un comentario