POESÍA DE IBN SUHAYD

Lloro por mi alma y lamento por su nobleza
Pues en la adversidad he pensado matarla
Acepto la sentencia del Señor
En cualquier situación, y sus designios,
De su justicia estoy seguro,
Invalido, en mi casa permanezco;
A mi lado el bastón, como requiere
Una pierna que ha debilitado la enfermedad;
Y lloro la grandeza de un ser humano
Que actúa como un niño en cuya mano
El mal puso una espada
¡A cuantos oponentes he rechazado!
¡Cuantas tristezas he aliviado!
¡De cuantas casas fue la lluvia en la sequía!
¡Y cuanta poesía moribunda
resucité en discursos cuyo mérito nadie ignora!
¿Quién dirá a los amigos que su hermano
un espantoso golpe, sin igual, ha recibido?
Llegue a vosotros el saludo de un amigo
Que ha mordido la muerte, mas no olvida
Los ojos que sus flechas le clavaron
Y que os habla
Mientras la mano de la muerte
Va arrancándole el alma
¡Ah!, dentro de ella hay un amor
que hace mas llevadero verse privado de la vida

lo escribió cuando se sentia morir.  Córdoba 992-1035

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