Ese niño que no fue, pero que
inventaste, para llenarlo de mimos y de juegos. Que le compraste un traje de
marinerito y un tren de madera. Con el que ibas de paseo y de vacaciones a la
playa. Al que acompañaste en su primer día de colegio y le llevaste la pesada
cartera. Ese, que un día desapareció de tu casa y no te llevó con él.
Me encanta, Julia
ResponderEliminar